ARTE E PRAZER
Podemos imaginar, entonces, lo que Platón, que expresaba una filosofía del arte que no es «suya propia», sino intrínseca a la Philosophia Perennis, habría pensado de nuestras interpretaciones estéticas y de nuestra aseveración de que el fin último del arte es simplemente complacer. Pues, como él dice, «el ornamento, la pintura, y la música que se hacen sólo para dar placer» son sólo «juguetes»1 . En otras palabras, el «amante del arte» es un «play boy». Se admite que una mayoría de hombres juzgan las obras de arte por el placer que proporcionan; pero antes de descender a un nivel tal, Sócrates dice no, «ni aunque todos los bueyes y caballos y animales del mundo, por su persecución del placer, proclamen que tal es el criterio»2 . El tipo de música que él aprueba no es una música multifaria y cambiante sino una música canónica3 ; no el sonido de instrumentos «poli-armónicos», sino la simple música (aplotes) de la lira acompañada por el canto «deliberadamente diseñado para producir en el alma esa sinfonía de la que hemos estado hablando»4 ; no la música de Marsyas el Sátiro, sino la música de Apolo5 .
NOTAS